sábado, 9 de febrero de 2013

MANOLETE, SI NO SABES TOREAR, PA QUÉ TE METES

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MANOLETE, SI NO SABES TOREAR, PA QUÉ TE METES

Como en el célebre pasodoble se ha querido meter Jorge Trías a torear, es decir a declarar en los juzgados y ha salido corneado.

En el diario ABC, Ramón Pérez Maura desmonta la ética que dice tener Trías, y nos va desgranando en primer lugar como Trías se convirtió en el garante de los intereses de Teodoro Obiang en España y fue invitado a visitar Guinea Ecuatorial con todos los gastos pagados. 

El dictador Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial desde octubre de 1979, está acusado de torturas y constantes violaciones de los derechos humanos. Esto hay que dejarlo claro porque a menudo estos "salvapatrias" de la izquierda española comulgan con ruedas de molino cuando les conviene y ven la oportunidad de hacer negocios. Por ejemplo, vender armas.

Cuenta además Pérez Maura una historia personal muy dolorosa, su esposa, también periodista de ABC, sufrió  la falta de atención y diligencia de su oncólogo ante un tumor que se le detectó en el pecho, durante seis meses, finalmente un cirujano plástico le realizó una biopsia y le detectó un tumor maligno.

Recurrió Pérez Maura al abogado Jorge Trías, que creía su amigo, para denunciar al oncólogo, ya que a causa de su negligencia se detectó metástasis con diagnóstico de extrema gravedad, que al final se cumplió.
Supongo que ustedes entienden lo que significa que se cumpliera el diagnóstico, ¿verdad? No es necesario añadir más, salvo que Trías perdió el pleito a pesar de tener todo a su favor, dadas las circunstancias.

A pesar de esto, tiempo después Trías buscó a Pérez Maura para que le hiciera de mediador gratuito en la venta de unos helicopteros militares a cierto gobernante en ejercicio que sabía amigo personal de Pérez Maura; así Trías y cierto ex ministro pensaban obtener los beneficios acostumbrados en estos casos. Pero según cuenta en su artículo habló en efecto de los helicopteros a su amigo y éste los compró...pero a otros intermediarios, seguramente porque Trías y compañía no le parecieron de fiar.

Esto es lo que pasa cuando uno alardea de ética sin base alguna.

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