Mostrando entradas con la etiqueta CASO CÓDICE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CASO CÓDICE. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de julio de 2012

NUEVO CAPÍTULO DE LA SAGA DEL ELECTRICISTA



Image and video hosting by TinyPic

NUEVO CAPÍTULO DE LA SAGA DEL ELECTRICISTA

Hoy nos hemos desayunado con un nuevo capítulo en la saga interminable del electricista que robó el Códice Calixtino.

Como los diarios personales que llevaba sobre los robos hablaban de una mayor cantidad de euros que no habían aparecido, la Policía ha seguido investigando y ha aparecido al fin una maleta con nada menos que 600.000 euros.

La maleta, por cierto, ha aparecido gracias a la llamada de unos vecinos que la habían visto durante días en el patio común y visitable, y bastante escamados llamaron a la policía.

Dicho patio está situado en el mismo edificio donde se halla el garaje donde tenía escondido el Códice, pero al contrario que éste la maleta estaba en el patio, a la vista de todos.

Lo curioso del caso es que hace un año, a los tres días de la desaparición del manuscrito, ya un agente de la policía hizo un informe apuntando a Fernández Castiñeiras como responsable, pero nadie le echó cuenta, así que ha sido necesario todo un año para llegar a la conclusión de que en efecto, era él el ladrón.

Parece que ha comentado el juez que el electricista le parece muy astuto, ignoro de donde lo deduce porque hay que ser muy cazurro para "guardar" una maleta con 600.000 euros en un patio de vecinos, donde se la puede llevar el primero que pase.

Todo este asunto no tiene ni pies ni cabeza y seguro que en los próximos días surgirán nuevos datos, aquí hay culebrón para rato.

viernes, 6 de julio de 2012

EL ESPERPENTO DEL ROBO DEL CÓDICE


Image and video hosting by TinyPic

EL ESPERPENTO DEL ROBO DEL CÓDICE

Prosigue el culebrón del ladrón del Códice Calixtino con sorpresas diarias. Ha confesado la autoría del robo pero todo es muy sorprendente. Llevaba nada menos que diez años vaciando la Catedral, y mientras él escribía un diario en el que anotaba todos los robos que iba cometiendo, resulta que la Iglesia llevaba a su vez un registro de todo lo que iba desapareciendo, pero no denunciaban, cosa altamente sospechosa.

Otro detalle muy alarmante es que el Deán diga que sabe que el Códice es el robado por las "anotaciones de su puño y letra que hay en sus páginas". ¿Una joya de la literatura y se pone a hacer anotaciones? ¿Cuantos libros más habrá pintarrajeado? La figura del Deán es para estudiarla despacio.

Pero sigamos con el ladrón, que acumulaba un millón doscientos mil euros en el calcetín y treinta mil dólares que no se sabe de dónde han salido, y comenta la Policía que lo guardaba en casa "como todos los gallegos". ¿Todos los gallegos guardan millones de euros en el calcetín? Esto es esperpéntico, con razón Valle-Inclán era gallego.

Pero el ladrón no solamente robaba libros y objetos de valor de la Catedral, también correspondencia de los canónigos y, nueva sorpresa, la correspondencia de todo un año de sus vecinos. ¿para qué quería la correspondencia de sus vecinos, acaso sospechaba que hablaban de él?

Con el negociete que se había montado a costa de la Iglesia, el ladrón compró un apartamento en la playa de La Lanzada, en El Grove, que pagó en metálico, y un piso frente al de su hijo, que pagó igualmente en metálico. Y porque lo han cazado, porque estaba intentando comprarse otro piso más que iba a pagar también en metálico.

Para tanto dinero no se yo si hay cepillos suficientes en la Catedral de Santiago o ha ido vendiendo objetos de culto. Pero que después de ser despedido se siguiera paseando por todas las dependencias de la Catedral  como Perico por su casa, sin que nadie se preocupara, es verdaderamente asombroso. Si el electricista no parece que esté muy en sus cabales, los responsables eclesiásticos no deben estar mucho mejor, francamente. Aquí hay cosas muy, muy extrañas; por ejemplo, ha comentado el Deán con algunos periodistas que no cree que el ladrón actuara por venganza, que se trata de un caso de "doble personalidad", y esto lo dice sin ser psiquiatra ni psicólogo y se queda tan ancho el hombre.

¿Y cuantas personalidades tiene él mismo, apuntando los robos durante diez años y sin decir ni pío y escribiendo en libros de un valor incalculable?
Faltan datos para dar con el busilis, pero todo esto está resultando muy peculiar.

miércoles, 4 de julio de 2012

MUDAN DE SITIO LA CATEDRAL


Image and video hosting by TinyPic


MUDAN DE SITIO LA CATEDRAL

A la vista de las últimas noticias y felicitándonos por la feliz recuperación del Códice Calixtino en un garaje de Milladoiro, a seis kilómetros de Santiago, habrá que convenir que el presunto ladrón y su familia no es que hubieran afanado el Códice, en realidad estaban mudando de sitio la Catedral de Santiago.

Y digo esto por la cantidad de libros y bandejas de plata pertenecientes al patrimonio de la Iglesia, además de cartas personales de los canónigos  que se han hallado en su poder, repartidos entre sus diversas casas y propiedades, amén del millón y pico de euros en metálico que guardaba en el calcetín.

Y esto sin dejar de asistir diariamente a misa en la Catedral, está claro que el electricista, Manuel Fernández Castiñeiras, antiguo empleado de la catedral y detenido como presunto autor del robo, es partidario de a Dios rogando y con el mazo dando, y me lo llevo mientras tanto.

Pero después de felicitarnos todos porque la labor policial halla dado sus frutos justo un año después del suceso, habrá que cuestionarse si el Patrimonio Histórico, sea eclesiástico o laico, puede estar a merced del primer Juan Lanas que se le antoje llevárselo, sin vigilancia adecuada, cámaras, seguros, etc.

¿Se ha tratado de una venganza personal contra el deán de la Catedral, José María Díaz, con el que tenía una pésima relación?

Según parece, el detenido y presunto autor del robo, que había trabajado durante unos veinticinco años como electricista para la Catedral, siempre como trabajador autónomo al que se contrataba para diversos trabajos, intentó que lo contrataran como empleado fijo y al negarse la Iglesia, falsificó un documento en el que figuraba como trabajador fijo; dicha falsificación fue precisamente lo que  motivó que la Iglesia  prescindiera de sus servicios.

Esperemos que nuevos datos vengan a aclarar en los próximos días este embrollo.