Genarlow Wilson, nacido en los ghetos negros de Alabama (Georgia), en EEUU,en el año 1986, empezó a los 13 años a tener relaciones sexuales y a consumir marihuana y alcohol, era algo que los chicos de su mismo barrio también hacían. El soñaba cada noche con que su éxito como jugador de futbol le abriera las puertas de la Universidad de Brown y lograr así salir fuera de los ghetos y abrirse camino él y situar a su familia, sobre todo a su hermana pequeña, por quien siente adoración,en una mejor posición económica.
Pero la Nochevieja de 2003, el destino le jugó una mala pasada. Aquella noche, Wilson, de 17 años fué a un Cotillón de Fin de Año, que se celebraba en un motel con un grupo de amigos. No se sabe realmente que pasó allí porque todos bebieron demasiado pero había una cámara de vídeo que grabó imágenes muy explícitas. Había en el local una chica de 15 años, tan bebida como ellos, y empezó a tener relaciones sexuales con todos los chicos, incluido Wilson. La cámara muestra a la chica en el suelo acariciándose con todos ellos.
A la mañana siguiente la chica despertó en la habitación, sola, desnuda, con tan sólo los calcetines puestos y con una tremenda resaca. Llamó a su madre para decirle que la habían violado. Una semana más tarde, todos los chicos que participaron salieron esposados de la escuela camino de la cárcel.
A Wilson, a pesar de los esfuerzos de su abogado, de que tanto la madre como la hija reconocieron que no hubo violación y que en las imágenes se ve que la niña, no solamente era consentidora, sino más bien solicitadora de las relaciones, le han caido 10 años de cárcel. Wilson ha sido condenado por pederastia, ya que la chica tenía solamente 15 años, y el Estado de Georgia no permite las relaciones sexuales antes de los 16 y por mantener sexo oral con la menor. Sus compañeros han salido con penas mucho menores porque han aceptado declararse culpables, pero ello implica estar apuntados en un registro de delincuentes sexuales de por vida y no poder vivir jamás bajo el mismo techo que un menor. Wilson, no quiere que su hermanita le vea como un delincuente, así que no ha aceptado y ha afrontado la cárcel. Aún le quedan ocho largos años, a pesar de que en este tiempo han cambiado las Leyes del Estado y su delito hoy, solamente le hubiera costado un año de cárcel. Cuando salga, no se sabe qué hará, pero sus ilusiones de jugar al futbol, de ir a la Universidad, de forjarse otra vida mejor han sido truncadas para siempre, proque 10 años, son muchos años y más en una cárcel, donde se acaba aprendiendo lo que no se sabía al llegar.
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