Es increible como la propia familia no detecta a tiempo los comportamientos extraños. Un adolescente japonés, que vivia con su hermano y recibía semanalmente la visita de su madre, la ha decapitado y se ha ido con la cabeza bajo el brazo a la policía para entregarse. El joven, estudiante de último curso de Secundaria en el Instituto, dió como explicación que es necesario acabar con la guerra y el terrorismo y para ello, no le importaba matar a su madre. El hermano mientras, permanecía dormido y no se enteró de nada.
Ahora van a hacerle pruebas psicológicas para comprobar sus facultades mentales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario