lunes, 24 de noviembre de 2008

CÁ DARÍO, EL PALACIO MALDITO



Cá Darío es un hermoso palacete veneciano, ligeramente inclinado y con la fachada recubierta de maravillosos rosetones de mármoles de diversos colores situados sobre recuadros de mármol blanco, lo que hace que resalten mucho, que desde que fue construido en 1487 por el arquitecto Pietro Lombardo, siempre ha acarreado la desgracia y la muerte de sus propietarios. Dicen que fue construido sobre un antiguo camposanto templario a petición del senador Giovanni Darío. La primera muerte que consta es la de Marieta, la hija del senador, que deprimida por la situación económica de su marido, falleció de angustia.
En los cinco siglos de existencia del palacio, pocos de sus dueños han logrado sobrevivir tras comprarlo, quizás fueron los que supieron venderlo a tiempo.
Apesadumbrado, el padre vendió el palacete a la familia Bárbaro y de inmediato un heredero de esta familia fue asesinado en Candia.
El siguiente propietario, Arbit Abbdoll, que era un riquísimo comerciante armenio dedicado a los diamantes, se arruinó nada más comprarla y murió en la miseria.
Y así fue la casa matando a todos o casi todos los que se atrevían a comprarla. En el siglo XIX, un intelectual americano, Radon Brown se suicidó allí tras conocerse su condición de homosexual.
La compró Charles Briggs, que también fue tachado de homosexual y, tratando de huir de la maldición marchó a México, pero allí su amante se quitó la vida.
En 1970, el palacio era de Giordano delle Lanze, y en él fue asesinado por su amante, Raoul, que le golpeó la cabeza con una estatua de bronce hasta matarle y después huyó a Londres para librarse de la justicia, pero a su vez fue asesinado allí.
La casa fue comprada entonces por Christopher Lambert, el mánager de The Who, que no creía en supersticiones, pero nada más comprarla, su madre cayó por las escaleras de su casa de Londres, falleciendo en el acto y él, se suicidó. La casa pasó a manos de un empresario veneciano que se mudó a vivir allí con su hermana Nicoletta, poco después ella murió en accidente de tráfico.
De inmediato vendió la casa y la compró Fabricio Ferrari, que murió en un accidente de automóvil al poco tiempo.
Más rápido aún falleció Mario del Mónaco, tenor, que tras dar la señal para la compra de la casa, falleció en accidente de tráfico cuando iba a firmar los documentos de compra del palacio.
La casa pasó a manos de Raul Giardini, que se suicidó en 1993, al entrar en bancarrota el grupo financiero que dirigía.
Actualmente es propiedad de un multimillonario americano que ha pagado por ella más de ocho millones de euros, ¿vivirá lo suficiente para disfrutarla?

3 comentarios:

MolyGalicia dijo...

Guauu me he quedado alucinada con todos los relatos de los compradores....la verdad que uno ya no sabe que pensar!!....desde luego habría que pensarse muy mucho el comprarla después de todo este historial.....que miedo!!!

Ishtar dijo...

Y además del miedo, lo que vale, no merece la pena tentar a la suerte.
Besos.

Marisol dijo...

Mario de Mónaco murió?
Tenia entendido que tuvo un accidente de coche cuando dió la señal y estuvo 8 meses ingresado en un hospital. Despues de enterarse de la maldición se echó para atrás en la compra y perdió la señal que entregó pero no la compró.
Nicoleta era la hermana del empresario Ferrari; él murió en accidente de coche y ella apareció muerta desnuda tirada en un campo.
Deberia derribar el palacete.
Es terrible su historia.
Saludos