jueves, 8 de marzo de 2012

ANIVERSARIO 11-M






ANIVERSARIO 11-M


Tras la orden del Fiscal General del Estado, Torres-Dulce, de investigar el hallazgo de los restos del foco de Santa Eugenia, la Guardia Civil ha precintado el cobertizo donde se hallan almacenados los restos.


El insípido ex ministro Antonio Camacho se ha apresurado a criticar que se reabra la investigación porque "la instrucción fue magnífica", debe referirse seguramente a sus propios fines porque a los fines de conocer la verdad de lo sucedido no sirvió. No se sabe quién lo hizo, quién lo ideó, ni por qué, ni siquiera qué es lo que explotó en los trenes. Aquí lo único cierto son los muertos, heridos y mutilados.


Esos muertos y heridos de los que se burlan los sindicatos convocando una manifestación contra la reforma laboral justo el día del aniversario de la masacre. Tienen la misma sensibilidad que una piara de cerdos en un campo de narcisos.


Otro prodigio de sensibilidad es la que posee la portavoz del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo, que ha afirmado que "las víctimas del terrorismo de ETA no deben condicionar la evolución sociopolítica de España". No, claro, quienes la tienen  que condicionar son los terroristas, ¿verdad?

2 comentarios:

Morguix dijo...

Sí, la instrucción fue "magnífica".
Por eso ordenaron destruir los trenes al día siguiente del atentado.
Por eso ha permanecido un vagón 8 años escondido.
Por eso los abogados no conocieron el sumario (más de 100 tomos) hasta poquísimo antes del juicio.
Por eso se destruyeron o falsificaron pruebas.
Pero qué cara tan dura tienen,Señor.
Y los otros, haciendo una manifestación el día 11, cuando nunca les han preocupado las víctimas, y como excusa dicen que "es que el fin de semana siguiente es puente", ¡de vergüenza!.
Un besote, guapa.

Ishtar dijo...

Es verdad, Marga, que se siente vergüenza de vivir en un país en que puedan pasar estas cosas sin que la gente salga a la calle a exigir la verdad; estamos permitiendo el mal si guardamos silencio y olvidamos lo que nunca deberíamos olvidar.
Un abrazo.