martes, 22 de marzo de 2011

SEGUIMOS EN GUERRA


SEGUIMOS EN GUERRA

Hoy ha acudido Rodríguez al Congreso para pedir supuestamente permiso para entrar en guerra con Libia, cuando ya había mandado allí todas las fuerzas disponibles.

Y encima vuelve a mentir sobre la guerra de Irak. La guerra de Irak de 2003 no era más que la continuación de la guerra de 1991, con González de presidente del Gobierno y devino por no haber cumplido Sadam Husein los compromisos que asumió tras su derrota. La autorización de la ONU nunca dejó de estar vigente entre 1991 y 2003.

Desde 1990, la intervención multinacional en Irak, liderada por EEUU y Reino Unido, estaba recogida por 64 resoluciones de la ONU, resoluciones que nunca ha querido conocer Rodríguez pero que ahí están.

En vísperas de la segunda guerra del Golfo, se volvió a aprobar una nueva resolución, declarando que el alto al fuego estaría sujeto a que Sadam aceptara las condiciones de dicha resolución, cosa que no hizo.

España no participó en la guerra, según consta en el Informe Anual (2007) Francés de Relaciones Internacionales, además contrario a la guerra de Irak, en él se afirma que solamente cinco países enviaron fuerzas de combate contra Sadam Husein, EEUU, 150.000 soldados; Reino Unido, 45.000; Australia, 2.000; Rumanía, 278; y Polonia, 200. España no figura porque nunca envió tropas, España, apoyó la resolución de la ONU enviando ayuda humanitaria y fuerzas en misión de seguridad y de reconstrucción del país.

Zapatero retiró esas tropas de ayuda en cuanto llegó a presidente del Gobierno, sin esperar una resolución de la ONU al respecto. Así que Rodríguez retiró las fuerzas de ayuda humanitaria, de estabilización y reconstrucción del país en contra de las resoluciones 1483 y 1511 de la ONU, sin llevar el tema al Consejo de Ministros ni al Parlamento, es decir que actuó contra la ONU y la Democracia.

Y después de mucho gritar no a la guerra, sin enterarse de que España nunca fue a la guerra de Irak, ahora lleva a 500 hombres a una guerra con Libia de la que no se pueden prever las consecuencias ni la duración, ni los problemas laterales que nos puede crear. Una guerra de la que Obama se va a salir en unos días, en la que Alemania, Rusia e Italia no han querido entrar y que sólo alimenta los intereses de Sarkozy

Este hombre no puede seguir al frente del Gobierno porque está claro que no sabe lo que hace.

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