miércoles, 23 de julio de 2008

COMO AUTÓMATAS


Estamos convirtiéndonos en autómatas, convirtiendo en rutina diaria y rápida toda nuestra vida sin pararnos un momento siquiera a pensar. De otro modo no se explica lo de ese padre que ha olvidado durante todo el día a su hija de tres años al sol, en Chalon-sur.Saône (este) dentro de su coche cerrado, y solamente al verla en el coche, muerta por deshidratación, cuando a la salida de su trabajo iba a recoger a su otro hijo se ha dado cuenta de su terrible distracción. Pero es que es el segundo caso en Francia en menos de una semana. Y hace unos meses hubo un caso igual en España. En todos los casos se trata de personas agobiadas por un trabajo opresivo donde están exageradamente presionados y, probablemente, debido a esta presión sufren lagunas mentales. Igual le ocurrió a aquél ingeniero vasco que asesinó a su hija en Londres, aunque aquello no fue un olvido sino un enloquecimiento súbito pero la causa es el exceso de estrés en el trabajo, el no desconectar, el estar pensando en otras cosas, varias a la vez, pero no en lo que hacemos en ese momento y, desgraciadamente, la culpa la están pagando los más débiles, como ocurre siempre. Quizás la solución sea parar un momento y pensar en las cosas que realmente importan y nunca olvidar lo importante para atender lo urgente.

2 comentarios:

MARISOL dijo...

Que tristeza mas grande perder un hijo por un descuido, toda la vida protegiendoles de enfermedades,mil cosas y dejar de tenerlo en tus brazos por un olvido....

un beso.

Ishtar dijo...

Pero para que se produzca ese olvido tan grave hay que estar muy, pero que muy mal y antes ha debido haber otros síntomas que han obviado. Hubiera debido tratarse antes y quizás no hubiera sucedido esa desgracia.